Rocío Jurado

De De qué murió y cómo
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Tumba de Rocío Jurado en Chipiona (España).
La cantante y actriz española Rocío Jurado murió el 1 de junio de 2006, a los 59 años de edad, a causa de un cáncer de páncreas. Nació el 18 de septiembre de 1946 en Chipiona (Cádiz, España). En el año 2004 se le diagnosticó un cáncer de páncreas y decidió trasladarse a Houston (Texas, Estados Unidos), ingresando en el Hospital MD Anderson para recibir tratamiento para dicha enfermedad. En 2005 volvió a escena con un programa para Televisión Española titulado "Rocío... siempre", donde compartió escenario con cantantes como Raphael, Chayanne, Paulina Rubio, David Bisbal, Malú, Lolita, Mónica Naranjo, etc. Tras la grabación de este programa, que sería el último de su carrera, su estado de salud empeoró y volvió a Houston. Debido a una alergia a la medicación, necesitó ingresar en la UCI dos veces. En marzo de 2006 regresó a Madrid tras adquirir una fuerte infección en Houston y sufrir una fiebre de origen incierto.
Rocío Jurado anunciando que padecía cáncer
Tras las pruebas realizadas en el Hospital Montepríncipe de Madrid, se le detectó hipertensión en la vena porta. En abril de 2006 fue tratada por insuficiencia hepática aguda. El 26 de mayo de 2006, la ministra de Cultura de España, Carmen Calvo, anunció que Rocío Jurado había sufrido un derrame cerebral, lo que fue negado por el médico personal de la cantante y por su propio hermano y manager, Amador Mohedano. El 28 de abril de 2006, la cantante volvió a su casa, donde permanecería hasta su fallecimiento acompañada de dos enfermeras y de sus familiares (su marido José Ortega Cano, sus hermanos, su hija y su médico).

Rocío Jurado murió el 1 de junio de 2006 a las 5:15 am en su casa de La Moraleja (Alcobendas, Madrid). Fue el hermano de la cantante, Amador Mohedano, quien comunicó la noticia, afirmando que fue una muerte tranquila y sin angustias. Su cuerpo fue llevado al Centro Cultural de la Villa en la Plaza de Colón de Madrid, instalándose una una capilla para visitas. Finalmente sus restos fueron trasladados a su Chipiona natal, donde una multitud acompañó el féretro hasta su llegada al cementerio local de San José. Posteriormente, el alcalde de Chipiona le dedicaría un mausoleo.